Su centro histórico, auténtico corazón de la capital, combina con naturalidad historia, cultura y gastronomía. Entre plazas llenas de vida, comercios tradicionales y la majestuosidad del Palacio Real, sus calles exhiben museos, monumentos y una arquitectura que narra siglos de historia.
En esta zona se encuentran algunos de los barrios más emblemáticos de la ciudad: Sol, el Madrid de los Austrias, La Latina, Lavapiés, el Barrio de las Letras, Chueca, Malasaña y la Gran Vía.
La vida nocturna es uno de sus grandes atractivos: teatros, tablaos, cervecerías históricas, restaurantes, cafeterías y mercados gastronómicos invitan a disfrutar hasta altas horas.
La gastronomía madrileña destaca por su esencia castiza y su mezcla de tradición y vanguardia. Entre sus imprescindibles: el cocido madrileño, los callos, el bocadillo de calamares y las imprescindibles cañas bien tiradas.